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“Este grabado del siglo XIX recrea el plegado de grullas de colores. La grulla es un símbolo de paz y es una de las figuras clásicas de origami.”
“Origami” es una palabra de origen japonés que significa “el arte de plegar papel”. Cada vez que doblamos un folio para introducirlo en un sobre, o envolvemos un regalo, o doblamos un cartón para calzar la pata de una mesa coja, por ejemplo, estamos haciendo origami. Asimismo, hacemos origami cuando plegamos papel para hacer figuras decorativas o juguetes para los niños. Origami, así pues, equivale a la papiroflexia occidental, así de sencillo.
Existen varias tradiciones de papiroflexia en diversas culturas, pero fue en el milenario Japón donde se desarrollo por primera vez el delicado y minucioso arte que ha llegado hasta nuestros días. En especial, la figura de la grulla, marca un punto de inflexión entre los plegados que inicialmente se efectuaron con propósitos prácticos, ceremoniales o religiosos, y su posterior evolución, que convirtió a esta practica en un arte educativo desarrollado como vehículo de expresión artística. Nuestro conocimiento de la historia del origami japonés es fragmentado y proviene casi exclusivamente de la información que podemos deducir de las ilustraciones y grabados. Parece ser que el origami comenzó a practicarse entre las clases sociales más ociosas: los monjes de los templos budistas, o las esposas e hijas de los aristócratas japoneses, y sus guerreros samuráis. Existen indicios de que las geishas ocupaban el tiempo, en espera de sus clientes, plegando figuras de grullas, aunque la idea de que entretuvieran a los mismos practicando este arte es solo un mito. Incluso cuando se extendió el interés por el origami este seguía reservado mayoritariamente a las mujeres. De hecho, el gran pionero japonés del origami contemporáneo, Akira Yoshizawa, aclamado como el patriarca de la papiroflexia moderna, solo consiguió divulgar sus primeros trabajos en publicaciones femeninas. Al igual que muchas otras características de la cultura nipona, la práctica del origami se mantuvo casi en secreto hasta después de la II Guerra Mundial, y no fue hasta la década de 1960 que Occidente comenzó a conocerla y apreciarla. Desde entonces, origamistas de muchos países, entre los que se incluyen intelectuales y académicos nipones, han popularizado este arte y han creado miles de innovadores y muy diversos diseños.
Fuente original: http://karatecolindres.blogspot.com
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