Qué son y para qué sirven los katas en las artes marciales japonesas.
kanji antiguo y el moderno para representar el concepto de kata. Kata 形 significa en japonés “forma”. Son posiciones y movimientos prefijados que se emplean para el aprendizaje y entrenamiento de artes marciales en diferentes niveles o especialidades. Sin embargo, su objetivo original es entender mejor el arte marcial y meditar técnicas y objetivos, así como desarrollar niveles de conciencia y de autocontrol del artista marcial. Además, en el kata está contenido un saber y un arte ancestral. De manera que su fiel ejecución sirve también para transmitir y conservar un patrimonio cultural, en muchos casos, multisecular. El iaido, el jiu-jistu, el kendo, el judo, el kárate, el aikido y el kobudo cuentan con katas que varían según los respectivos estilos dentro de cada arte marcial. Los katas se pueden ejecutar en solitario, en parejas o en grupo. Hay quien define el kata como un combate imaginario contra uno o varios adversarios. Y otros, como una lucha consigo mismo. El kata se compone de muchas partes y aspectos, pero quizá haya dos principales: el embusen (que tiene que ver con las líneas de desplazamiento) y el bunkai (que es la explicación de cada movimiento ante un combate real). Mientras que el embusen es estrictamente inalterable, el bunkai puede admitir en algunos casos interpretaciones bastante libres. También son importantes en el kata: el ritmo, la respiración, la explosividad entre otros factores, dependiendo de cada arte marcial. Analizando cada uno de estos aspectos y el embusen –que han de reproducirse hasta el más mínimo detalle- se puede indagar en los katas más antiguos, sobre su origen geográfico o cronológico. Es decir, el artista marcial puede “excavar” como un arqueólogo en la estructura del kata. Pero ello exige un conocimiento profundo, fruto de la reproducción reiterada y fiel. El concepto del “do” 道 (camino) que acompaña todas las artes marciales puede alcanzar su máximo exponente en la ejecución continuada de cada kata. La repetición es la base no sólo del aprendizaje sino de la interiorización. Incluso entre los grandes maestros, la ejecución miles de veces de un kata, les aporta a lo largo de su vida nuevos conocimientos y sentido profundo a lo que ejecutan en distintos momentos.
Debe estar conectado para enviar un comentario.