Un lugar para el karate deportivo, karate de dojo, arbitraje, entrenadores, atletas, historia, filosofía, técnicas , tradiciones y educación física .
Tampoco que la capacidad de sentarte con las piernas cruzadas y tocar el suelo con la cabeza de algún modo se traduce en una capacidad superior para la pelea.Asociar contorsiones físicas al Karate es tan erróneo como creer que simplemente recordar movimientos de Karate es suficiente para ser un karateka.
Equilibrio, el camino intermedio… ahí es donde se la esencia del Karate espera ser descubierta. Que tantos karatekas estén en baja forma, sean perezosos, o estén llenos de prepotencia, demuestra cuántos han perdido de vista un ideal al que aspiraban. Que un número más reducido crea que el Karate se encuentra en la cultivación extrema de músculos y fuerza sirve para ilustrar la idea contraria, pero no menos equivocada, de lo que es el Karate. Si te inclinas hacia uno de ambos lados, se diría que has perdido el sentido del «equilibrio».
El deseo de ser fuerte es una fuente de motivación detrás de muchos karatekas; pero su idea de lo que es la fuerza a menudo está distorsionada por la ignorancia, la vanidad, o ambas cosas. La opción fácil es conseguir que las cosas tengan un buen «aspecto»; desarrollar el caparazón externo y, a medida que lo haces, convencerte a ti mismo de que «eres» tu cuerpo. Nutrir tu mente únicamente de manera que tu forma de pensar respalde tus esfuerzos para esculpir lo que otros pueden ver. Convertirte en «campeón», o entretener a tus alumnos (público) con trucos de habilidad física más allá de sus capacidades… ¡pero eso no es Karate!
Fuerza y poder no son lo mismo, saber y entender también son cosas distintas. Saber cómo ser fuerte sirve de poco a menos que entiendas cómo aplicarlo. Pelear, o entrenar continuamente para ello, en mi opinión, ilustra una comprensión muy pobre de la fuerza. Porque pelear es un acto que declara, por el mero hecho de que te preocupa, tu incapacidad para entender aquello en lo que has invertido tu tiempo para tratar de comprender… cómo recorrer el camino intermedio.
Si al final del día lo único que tienes es un cuerpo atlético y una cabeza repleta de un millón de teorías sobre el combate cuerpo a cuerpo, tu entrenamiento te aporta muy poco. La fuerza de tu cuerpo decaerá, y entonces, tus teorías sobre la lucha también se desvanecerán.
Estar en forma con motivo significa vivir bien tu vida…
Fuente original:
«Fit for Purpose..?»
Traducción al castellano: Víctor López Bondía [Con la autorización de Michael Clarke]
Debe estar conectado para enviar un comentario.